Tips para padres

Si tienes dudas o miedos no tienes que preocuparte: Aquí podrás encontrar un listado de los mejores consejos para que puedas disfrutar de ser padre.

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EMBARAZO

Miedos en el embarazo

Estás viviendo una situación nueva para ti. Una situación con un plazo impostergable. Una situación que cambiará tu vida para siempre. Es normal que en tu mente surjan pensamientos inquietantes. Pero la información es la mejor arma para espantar la angustia a estos miedos comunes:


Abortar 3 de cada 4 abortos ocurren en el primer trimestre de gestación en 15 a 25% de todos los embarazos y se deben a problemas cromosómicos, defectos de la placenta o un estilo de vida poco saludable. A partir del segundo trimestre el riesgo se reduce considerablemente (a 1% desde la semana 14). Durante este periodo los abortos ocurren por otros problemas de salud en la madre, como infecciones, enfermedades autoinmunes, problemas con la tiroides o con el útero u ovarios poliquísticos. Debes saber que la mayoría de los abortos son un evento de una sola vez. Solo una de cada 100 mujeres experimentan abortos recurrentes (tres o más seguidos) y más del 60% de ellas logran embarazarse después.  

Que mi cuerpo cambie Muchas futuras mamás temen nunca bajar los kilos ganados. Lo cierto es que después de tener un bebé tu cuerpo no será exactamente el mismo: tu piel y músculos se estiraron para alojar a un feto durante 9 meses así que, aunque tus órganos y músculos regresarán eventualmente a su lugar, no puedes esperar volver a estar como antes de la noche a la mañana. Esto no quiere decir que no puedes recuperar tu peso original con un estilo de vida saludable, pero evita compararte con quien eras antes o con otras mujeres (algunas mamás pierden peso más rápido que otras).

Que se te rompa la fuente y tengas que correr al hospital La rotura de membranas es una señal de que el parto está próximo a iniciarse (el líquido amniótico tiene hormonas que desencadenarán las contracciones en las próximas 12 a 48 horas, y de no hacerlo es posible que decidan inducirte). Pero no ocurre como en las películas, en las que llevan inmediatamente al hospital a la protagonista. Las contracciones van aumentando gradualmente y es mejor esperar en casa para estar relajada y permitir que el parto avance. Tampoco pasa siempre el “splash”, a veces solo es una fuga que sale poco a poco. El saco amniótico protege a tu bebé de infecciones, así que si se te rompe la fuente evita tener relaciones sexuales o introducir cosas en tu vagina (evita los tampones, o los baños en tina). Puedes bañarte en regadera, avisar a tu médico y tratar de relajarte.

Tener un parto prematuro Los partos antes de las 37 semanas de embarazo ocurren en 10% de los casos, casi siempre en mamás con embarazos de alto riesgo que ya están sobre aviso. Hacerte los chequeos de rutina a lo largo del embarazo, comer bien y no fumar ni consumir alcohol y drogas son las medidas que están en tus manos para evitar que tu parto se adelante. Actualmente, los bebés prematuros reciben cuidados especiales que les permiten desarrollarse fuera del útero. Aproximadamente un 98% de los nacidos entre las 32 y 33 semanas sobreviven (algunos necesitan oxígeno suplementario). Entre las 34 y 36 semanas sus posibilidades de supervivencia son iguales a las de un bebé a término, aunque siempre es ideal que permanezcan 40 semanas en el vientre.

Dañar a tu bebé con las relaciones sexuales Durante el embarazo tendrás un incremento del flujo vaginal (mejor lubricación) y un mayor riego sanguíneo hacia la pelvis y los senos, lo cual puede aumentar tu libido. Sin embargo, algunas mamás temen que se adelante su trabajo de parto debido a las relaciones sexuales. Es verdad que un orgasmo, así como la estimulación de los pezones e incluso el semen (que contiene prostaglandinas) pueden causar ligeras contracciones del útero, pero son temporales y no son dañinas. Tu bebé está bien protegido en tu vientre.

No soportar el dolor del parto Existe un dolor con propósito (como el del ejercicio) y un dolor sufriente (como cuando te lesionas). El dolor de parto es un dolor con propósito. Así como las hembras mamíferas dan a luz solas, tu cuerpo cuenta con un mecanismo diseñado para darte descansos entre contracciones, además de segregar hormonas como las endorfinas que te calman y otras que te ayudan a seguir adelante (como la adrenalina). Confía en que lo lograrás, como lo han logrado millones de mujeres a lo largo de la historia de la humanidad. Las clases de educación para el parto está diseñadas para responder todas tus dudas y darte información basada en evidencia científica sobre el parto.

Disfruta esta etapa única en tu vida y déjate apoyar y consentir por los que te aman. ¡Felicidades!


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