Tips para padres

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EMBARAZO

¿Sirve de algo comerte la placenta?

Cruda, en un smoothie, cocida o encapsulada, la moda dice que consumir la placenta tiene beneficios increíbles como reducir la depresión post parto, dar energía y ayudar a la lactancia. Pero ¿es cierto?


Hasta ahora, la placentofagia no tiene suficiente evidencia científica que la respalde como una práctica recomendable. De hecho, los CDC de Estados Unidos emitieron un reporte en junio pasado de un recién nacido con estreptococo del grupo B transmitido a través de su madre por la ingestión de cápsulas de placenta.

Aunque sí se han documentado poderes analgésicos de la placenta, además de que es posible que reponga nutrientes como hierro y vitamina B, así como hormonas que mejoran la fatiga y la depresión, también existen riesgos teóricos, por ejemplo la exposición del órgano a toxinas ambientales y agentes infecciosos que luego se transmitan a la madre y el bebé.

La mayoría de las mujeres comen su placenta en cápsulas. El proceso que se sigue es cortar la placenta, cruda o cocida, en tiras y secarla en un deshidratador de comida u horno, después pulverizarla y encapsularla. Sin embargo algunos expertos piensan que el calor al que es expuesta no es suficiente para matar los posibles agentes infecciosos.

Las promotoras de esta tendencia argumentan que casi todas las especies mamíferas comen su placenta ¡y eso es cierto! Algunas de las razones pueden ser para mantener limpio su nido y alejar a los depredadores, para saciar el hambre y como un acto instintivo para mejorar su salud. También la placenta humana se ha usado en la medicina tradicional china para curar enfermedades del hígado y del riñón, tratar deficiencias de energía ying y yang, anemia y para tratar la lactancia insuficiente.

¿Conclusión?

Debido a los reportes recientes sobre posibles infecciones relacionadas tanto en bebé como en mamá por el consumo de placenta, así como otros efectos adversos posibles como formación de trombos debido a los estrógenos y efectos antagonistas a la prolactina en la lactancia, es mejor esperar a tener más evidencia para consumirla de manera segura. 


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